Espacios de trabajo libres de violencias machistas (V): Últimos aspectos del Protocolo contra el Acoso Sexual

Aspectos importantes a tener en cuenta cuando se elabora e implanta un Protocolo contra el Acoso Sexual

En los últimos artículos hemos podido comprender la importancia de actuar y prevenir las violencias machistas en el entorno laboral, asumiendo la responsabilidad de las organizaciones en las diferentes relaciones profesionales que surgen, explicando las diferentes fases que conforman el Protocolo de Acoso Sexual. En este último artículo te hablaremos de aspectos importantes a tener en cuenta cuando se elabora e implanta un Protocolo contra el Acoso Sexual. Si bien ésta es la herramienta para detectar y resolver las situaciones de acoso, sea sexual o por razón de sexo, que transcurren con frecuencia en nuestros puestos de trabajo, disponer del protocolo no garantiza su utilidad ni efectividad.

El silencio y el acoso

En el ámbito de detección de casos, una de las principales dificultades que nos encontramos, es que todas las violencias machistas van acompañadas de silencio: la normalización de ciertas conductas o actitudes machistas, y la socialización que recibimos, propician una tendencia a desacreditar las víctimas de violencias machistas y hacen que las mismas víctimas nieguen, minimicen o silencien sus experiencias. Asimismo, este silencio repercute en la capacidad de actuación de la víctima, que se cuestiona: ¿cómo puedo dejar de sufrir una violencia machista, si éstas son invisibles?

Por esta razón, es igual de importante tener el Protocolo como formar a todo el personal sobre el mismo. Con esta formación ayudamos a definir qué conductas (aunque están normalizadas) constituyen situaciones de acoso y cómo debemos actuar ante estas situaciones.

Prevención e información: estableciendo una cultura empresarial de «cero violencias»

La formación sobre el acoso y el protocolo, por tanto, cumple con dos funciones esenciales: una función preventiva, ya que hace extensiva a toda la plantilla las conductas y actitudes que no se pueden realizar ni tolerar; y una función informativa, puesto que proporciona una respuesta y un procedimiento claro a seguir cuando eres víctima de una violencia machista.

Impartir una formación sobre el acoso ayuda a establecer una cultura empresarial de “cero violencias”, pero esta tarea no puede ser puntual: si no trabajamos para difundir y recordar el protocolo, este conocimiento tiende a perderse con el tiempo y, por tanto, el protocolo deja de ser eficaz. La difusión es, en definitiva, otro aspecto fundamental para asegurar la efectividad del protocolo: realizar dípticos o carteles, enviar mensajes recordando el protocolo, realizando formaciones periódicas, etc.

Recuerda: Las violencias machistas ocurren en cualquier espacio sin excepciones

Sin embargo, es necesario insistir en una idea: que no se detecte ningún caso de acoso sexual dentro de la empresa no significa que no se esté produciendo. Las violencias machistas ocurren en cualquier espacio sin excepciones, y el éxito del protocolo dependerá de la cantidad de situaciones que detecte y de la forma en cómo sean resueltas, siempre a través de personas con formación específica y aplicando la perspectiva de género.

Si estás pensando en elaborar un protocolo cuenta el acoso sexual o necesitas formación para poder implementarlo, llámanos y te ayudaremos.

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    Por |2021-12-20T16:27:25+01:00diciembre 16th, 2021|Acoso sexual, Fundación Sorli, Igualdad de género, Violencia género|0 Comentarios

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