El Plan de Igualdad: la herramienta para combatir la desigualdad en el mundo laboral

Las desigualdades entre hombres y mujeres aún persisten en nuestra sociedad, difícilmente pueden eliminarse si no repensamos y redefinimos nuestro modus operandi. En este sentido, la legislación vigente no sólo declara que hombres y mujeres son iguales; también impone a las instituciones públicas y privadas la obligación de establecer planes estratégicos que persigan la igualdad real. Esto se ha conseguido mediante unos procedimientos definidos en la Ley Orgánica 3/2007 por la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, ampliado recientemente con el Real Decreto 901/2020. En concreto, para el mundo laboral se materializa en el Plan de Igualdad, un documento estratégico y transversal que persigue dos objetivos:

  1. Analizar la situación de igualdad que hay en la entidad.

Es importante que este análisis se componga de una metodología cuantitativa y de una cualitativa. Con la primera, buscamos realizar una radiografía de nuestra plantilla, comparando el número de trabajadores y trabajadoras, así como los salarios que perciben. Para llevarlo a cabo, hay que tener en cuenta factores como la jornada laboral, la distribución del personal en los diferentes departamentos o puestos de trabajo y la modalidad de contrato, entre otros. Con la metodología cualitativa, analizamos las creencias y vivencias del personal respecto a su día a día a la entidad, a los procedimientos laborales, y al trato entre compañeros o responsables.

  1. Establecer objetivos y acciones concretas para cumplirlos.

Es fundamental que los objetivos se marquen a partir de los resultados obtenidos del diagnóstico y que sean objetivos realistas y secuenciados. De este modo, los cambios se producirán progresivamente, haciéndose más estables con el tiempo, y aumentará la satisfacción del personal respecto al rendimiento del Plan. Las acciones definidas para alcanzar los objetivos deben ser claras, concisas y deben estar adaptadas en función del ámbito en el que se aplicarán y de su objetivo de trabajo.

Establecer un Plan de Igualdad supone un reto para las entidades y cabe destacar que los resultados propiciarán un ambiente de trabajo más seguro, una mayor satisfacción del personal con la entidad y promueven la concienciación en torno a las desigualdades. En última instancia, la implementación del Plan también contribuye a ampliar el conocimiento sobre el estado real de la igualdad en el entorno laboral.

plan de igualdad

¿Qué empresas deben tener un Plan de Igualdad?

De acuerdo a la legislación, las empresas están obligadas a tener y poner en marcha un plan de igualdad a partir de 100 personas trabajadoras. Este número bajará de 50 en 2022.

Las empresas con menos trabajadores deberán tener un paquete de medidas para garantizar la igualdad en la empresa.

La Fundación SORLI se compromete a acompañarte en esta transición hacia la igualdad.

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