“La llave de la felicidad de las mujeres en España la siguen teniendo los hombres y el romanticismo, por encima de la salud, la familia o su propia autoestima, tanto que un 20% de mujeres de todas las edades se dicen atrapadas en una relación que podrían abandonar pero no lo hacen.”Isabel Valdés, El País, 15 de febrer, 2019
San Valentín y su origen
Llega San Valentín, una ocasión “idónea” para compartir el amor que sentimos por nuestra pareja. En los últimos años, la tradición de San Valentín se ha extendido por todo el mundo, y cada vez son más las parejas que celebran el amor en este tierno día. ¿Pero qué tipo de amor promueve el día de San Valentín? ¿Cómo se demuestra ese amor? ¿Cuál es el origen de la celebración?
San Valentín es el patrón de los enamorados, y su origen se remonta al siglo III. El 14 de febrero del año 270, un sacerdote romano llamado Valentín fue sentenciado a muerte por casar a parejas jóvenes en contra de la ley. En aquella época, el emperador Claudio II había prohibido la celebración de matrimonios, puesto que se consideraba que los jóvenes solteros eran mejor soldados.
Si bien los matrimonios clandestinos que condenaron a Valentí podían considerarse libres, la mayoría de matrimonios a lo largo de la historia han sido de conveniencia y, a menudo, la mujer se veía forzada. Históricamente, el matrimonio era un pacto entre dos personas que perseguía un intercambio de bienes, en el que la mujer representaba el objeto de intercambio. Cuando los hombres querían tener descendencia, ofrecían servicios o bienes a otros hombres a cambio de la mano de sus hijas.
El esterotipo del amor romántico
A medida que la sociedad avanza, el amor romántico se consolida como el modelo de relación con las culturas occidentales y pronto empieza a extenderse a todo el mundo como el modelo ideal de amor entre las parejas. El amor romántico se define como un amor superior al resto de formas de amar, un amor eterno, exclusivo e incondicional. Este concepto de amor está presente en nuestra cultura, y así se refleja en el arte, el cine, la literatura y otras muchas formas de expresión cultural. El amor romántico también presupone que la única forma de completarnos como seres humanos es encontrando a nuestra pareja ideal, la conocida metáfora de la media naranja.
Pero la ciencia nos demuestra que el amor romántico es una construcción social y está basada en la cultura machista. El amor romántico es un estereotipo del amor que, además, potencia e invisibiliza a las violencias machistas, ya que si el amor es eterno, debo seguir con la misma persona y sólo podré amarla; si el amor es exclusivo, esta persona y yo estamos hechos uno por otro, y si el amor es incondicional, he de aceptar que me ama aunque me controle, no me dé libertad o me maltrate. Esta última característica es la más dañina, porque fomenta que se repita el ciclo de la violencia de género, haciendo que una conducta o recompensa extraordinaria sirva para paliar muchas conductas nocivas o tóxicas. En 2017, un informe de Laura Sagnier ponía de manifiesto que una de cada cinco españolas dedica años de su vida a esforzarse en una pareja sin futuro, por culpa de las creencias del amor romántico.
Si quieres celebrar San Valentín, ¿desde dónde lo haces? ¿De dónde sale el amor que quieres compartir? ¿Qué esperas a cambio? Y la otra persona, ¿qué espera?
Pequeñas reflexiones para un Día lleno de corazones y rosas, algunas con pinchos.





