Anna Sorli: la igualdad de género, el servicio a las personas y la empresa.
El fruto de las tres pasiones
Septiembre de 2016, Premià de Mar. Un hombre hace explotar bombonas de gas en su propio piso. Ha querido asesinar a su esposa. Y lo ha conseguido.
La mujer, enésima víctima de la violencia de género, es una trabajadora de Sorli.
La terrible explosión obliga a desalojar inmediatamente dos edificios enteros. Pasado el primer momento de consternación, la empresa responde a la petición del Ayuntamiento y pone a disposición de algunas familias afectadas su Hotel SORLI Emociones de Vilassar de Mar hasta que puedan ser realojadas.
Después SORLI, como empresa, se pone en contacto con las instituciones públicas competentes, solicitando formación y recursos para evitar que este tipo de hechos puedan reproducirse en el futuro.
Aquí me llevo una gran sorpresa: lo que me proponen las administraciones son soluciones parciales, muy alejadas de la responsabilidad que entiendo que debería asumir, en términos de igualdad, cualquier empresa catalana. En ese momento me queda claro que quiero llegar más lejos, mucho más lejos …
Y aquí comienza también el camino de Sorli hacia la igualdad, entendida como valor indisoluble de la identidad empresarial del Grupo SORLI.
En estos cuatro años hemos avanzado muchísimo. Nos hemos dotado de un ambicioso Plan de Igualdad, que prevé 140 medidas de gran alcance en un plazo de cuatro años. Para aplicarlo y hacer el seguimiento hemos incorporado también a una agente de igualdad.
Mientras tanto, y raíz de todo ello, se gestaba en mi corazón un sueño, el sueño de sumar tres pasiones: la igualdad de género, el servicio a las personas y la empresa.
El fruto de ese sueño es hoy la Fundación SORLI, que tiene por objetivo promover la igualdad de género en el tejido empresarial de Cataluña.
El día 23 de enero nos encontramos todas y nos saludamos y abrazar. Y lo volveremos a hacer. Ahora, mientras tanto, seguimos luchando para conseguir que el camino hacia la igualdad no sea una víctima más de la crisis sanitaria. También en la reconstrucción, ¡aspiramos a la igualdad!
Anna Sorli
